Carta al que nunca quise
Dentro de las malas decisiones se esconde el miedo o una brillante causa. Mi mala idea fue querer tenerte, mi brillante causa ahuyentar la soledad en aquel nuevo lugar. Que quede muy claro, nunca te quise, siempre fue soportar lo malo a causa del poco placer que me brindabas.
Fue como pisar clavos, estos se enterraron lo suficiente, he intentado sacarlos todos. Hoy noté que aún quedan dos, me lastime pero hoy quite uno, dolió, no lloré, después de tanto tiempo ya no creo que lo valgas.
Para cerrar la herida pensé en quien te acompaña ahora, no encontré mucho significado y cicatrizo la mitad. Entonces te recordé, tu forma de ser, de inmediato cerro toda y es que de algo estoy segura, me enseñaste todo lo que no quiero en un hombre.
Estoy sacando el último clavo, la herida no parece sanar pronto y yo se porque. Ahora estoy pensando en mi, trabajo en mi, no soy buena, me han herido demasiado, sin embargo, se muy bien que siempre termino siendo mejor.
No te deseo bien, pero ojala si lo estés, solo así nunca volverás, ni siquiera para ver lo bien que estoy sin ti.
Con cariño una flor.
Comentarios
Publicar un comentario